7.9.05

Huracán Katrina

Este huracán ha dejado en evidencia que hasta la nación más rica del mundo (económicamente), tiene sus bemoles en cuanto a la proactividad en lo que se refiere a desastres naturales predecibles.
¿Será que sólo los conflictos internacionales tienen una real importancia para el gobierno que dirige el señor Bush?, es difícil entender la gran capacidad militar demostrada en Irak por los EEUU y la falta evidente de resguardo hacia los civiles que fueron saqueados y violados en el propio territorio estadounidense. Son prioridades que dejan entrever la falta de una línea consecuente de parte del gobierno de USA.

2 Comments:

Blogger Bruno Ebner said...

Estimado Diego:

Gracias por tu comentario. Aprecio y valoro tus palabras.

Cuando me refería al "nivel mental" de Salas, lo hacía específicamente a su incapacidad por mantener su carrera -hasta hace un tiempo brillante- en las grandes lides del fútbol mundial,emulando a ídolos como Ronaldo o Roberto carlos, los que aún se mantienen; sobre todo Ronaldo, quien salió adelante de una lesión mucho peor que las de Salas, y brilla como nunca.

Me da lata que a nuestro último gran referente futbolístico le haya faltado la chaucha pal peso, y que haya, sin mayores motivos válidos e irrenunciables, decidido volver a un campeonato de tan baja estofa como éste.

No cuestiono su "low perfil" en sus acciones sociales ni nada de eso. Mi alusión a su nivel mental apuntaa única y exclusivamente al no haber sido capaz de superar sus crisis como los actuales ídolos de categoría mundial, optando por volver.

Un abrazo.

7:31 PM  
Blogger Maia said...

Salió en las cartas al director del diario el mercurio de hoy, estoy totalmente de acuerdo con esa opinión, cariños, Maia.


Tragedia en EE.UU.


Señor Director:

Dos días después de que tres estados del sur de los EE.UU. fueran asolados por el huracán Katrina, el Presidente Bush decidió poner fin a sus vacaciones. En su primera aparición pública ante los medios, anunció sanciones para quienes intenten aprovecharse de las compañías de seguro al resarcirse de su pérdida. Dos días más tarde, cuando la gente moría por falta de agua y alimentos, dio orden de movilizar el ejército para restaurar el orden en Nueva Orleans, tercer mayor puerto del país, inundada en un 80%, y Biloxi, principal puerto y balneario de Mississippi, destruida en un 20%. Entrevistado por la televisión, el jefe de la unidad de helicópteros de intervención rápida del Cuerpo Aéreo del Ejército de los EE.UU., dijo que demoró seis horas en estar listo para actuar, pero la orden de hacerlo llegó 34 horas más tarde. La Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) está encabezada por un amigo de Bush.

La única ayuda solicitada por los EE.UU. fue atendida por países de la vieja Europa, que Bush y su equipo desprecian. Se trata de suministros de gasolina, para impedir que empresas petroleras estadounidenses especulen con el precio. Cuesta imaginar qué otra asistencia pueda prestarse a un país cuyo producto asciende a 12 mil 332 mil 296 millones de dólares. Sin embargo, la cantidad de pobres, que viven la "pesadilla americana", aumentó en 1,1 millón en 2004, y son ya el 17% de la población total (Censo 2000). El poder adquisitivo corregido del 20% más pobre ha caído 8,7% desde 1999.

Miles de ancianos murieron ahogados porque nadie los evacuó, a pesar de que sólo en un estacionamiento la televisión mostró más de 300 buses bajo el agua. El abandono de los negros de Nueva Orleans no tiene que ver con su color, sino con el hecho de que constituyen la mayor parte, alrededor del 75%, de los pobres de Louisiana, a pesar de ser el 32,4 % de su población. En el modelo estadounidense la gente se valoriza según su importancia económica. Los pobres interesan sólo cuando su desesperación deja de traducirse en melancolía, en "blue", porque alguna situación crítica los lleva a expresarla como violencia. Así sucedió en Watts. De allí la decisión de ocupar militarmente Nueva Orleans y Biloxi, y hacer regresar inmediatamente las tropas de la Guardia Nacional de Louisiana, destacadas en Irak y Afganistán. A más de alguno de ellos, la tragedia probablemente le salvó la vida. Reparar los diques costaba 2,5 mil millones de dólares, que se redestinaron a Irak. El monto de los daños se estima en 150 mil millones de dólares. Las víctimas se cuentan por centenares de miles.

Jorge Schaerer Contreras

10:57 AM  

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